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Noticia ampliada

Que opine la afición y no siempre los que opinamos, que ellos son mas de 11000.

17-10-2017 | Miguel Barroso.

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Por eso solo me rodeo de personas honestas, sin hipotecas de opinión, con sus verdades, sin intereses, transparentes y sinceras.

En esto del fútbol todos opinamos, cada uno con nuestra verdad, pero todos opinamos y todas las opiniones son respetables.

Son respetables hasta que dejan de serlo y me explico. En el bar, en el entorno de los más allegados, en cualquier tertulia improvisada e informal, ahí, en esos momentos salen las opiniones más verdaderas, sobre todo cuando no son opiniones positivas y las críticas hasta se individualizan, esas son las opiniones que valen de verdad ya que cuando sabes que tu opinión la van a oír y a leer, gente influyente, los propios criticados o gente que pueda cambiar la forma de mirarte, las opiniones dejan de ser igual que las que dices en el bar, en el entorno más allegado, en cualquier tertulia improvisada e informal …

Hipocresía, alrededor de las opiniones, miedo a opinar, miedo a quedar mal y sobre todo miedo a que te tachen de ANTI ( anti recreativista, anti onubense, anti , anti, anti..).

Cuando se tiene un puesto visible, en cualquier ámbito, asociación, peña, ex entrenador, ex jugador, periodista, cuando las opiniones deben de generar una corriente de opinión, en positivo o en negativo, es ahí cuando se tiene que opinar con conocimiento de causa y ser honesto y sincero y no tratar de quedar bien con todos, eso es hipocresía, querer figurar sin opinar sus verdades, eso es hasta pelotear y todo por quedar bien con la gente de la que debe de opinar, cuando se puede decir la verdad, sin ofender, con criterio, con sentido, con razonamiento, exponiendo su punto de vista, pues no, no es así, solo se trata de figurar de opinar lo que de verdad no opinan y todo con tal de no quedar mal con nadie. Opiniones de mentiras.

Las personas que pueden generar una corriente de opinión deben de ser ellos mismos y no mirar en que puede ganar o perder si dicen su verdad, deben de ser honestos consigo mismos y no pensar en querer quedar bien posicionados delante del que está opinando.

Opinar no es insultar, la opinión cargada de razonamiento y cargada de verdad es una versión de lo que se ve y que igual no ven otros, la opinión debe de manifestarse sin tapujos, insisto, la opinión no es el insulto, no es la descalificación, pero sí que es la verdad de cada uno.

Cuando una opinión la piensas en decir por lo que te pueda perjudicar, en contactos, en amistades, en que te miren bien, en que te consideren amigo y no enemigo, en que te tengan en cuenta o no. Qué fácil es opinar de una operación quirúrgica en un trato recibido en un hospital, en el trato de una tele operadora, del plan del imserso, del trabajo de un albañil, lo bien o mal que lo hacen en un gabinete de masajes, lo caro de un mecánico…, pero que difícil se les hace a algunos opinar su verdad hasta el punto de cambiar su opinión, de decirla a medias o incluso de no decirla para que la otra opinión, la pública, no les tenga en cuenta de forma negativa. Hipocresía pura y dura.

Una vez que los entrenadores están “muertos”, lo matan. Una vez que un dictador pierde fuerza, se enfrentan. Una vez que acaba una liga, opinan. Una vez que no son invitados, se revelan. Una vez que son señalados, no tienen escrúpulos. Una vez que no están los que mandan, rajan. Una vez que los resultados acompañan, ya dije que había que tener paciencia. Una vez que se fracasa, saltan antes que sucedan y así mil detalles más. Una vez no pintan nada, callan para volver a pintar.

La cantidad de aludidos que se van a sentir cuando lean este artículo, ¡madre mía!

Los hay que fueron “aliados” de Comas, unos intimidados, amenazados y otros porque pelotean a todos los que mandan, esté quien esté, otros porque quien estar y tragan con todo. Mienten en opiniones hasta el punto de pensar que no merece la pena ni respetar ni tener en cuenta.

Es una de las muchas partes falsas que tiene el fútbol y en este caso su entorno.

La opinión que vale, la de los aficionados, que no están hipotecados con nadie, que solo le interesa , en este caso el Recre, que solo ven con los ojos del sentimiento, de lo mejor para el club que quiere, que no tiene que quedar bien con nadie, que no tienen que pedir nada, que le importa un rábano ser señalados….

Las opiniones que valen, son la de los que dicen aquí y allí lo que piensan, las que son razonadas con lo evidente, las que tienen fundamentos y hasta crítica, las que son de verdad aunque estén-estemos equivocados, las opiniones transparentes, las que no ocultan nada aunque se dejen puntos sin tratar, las que no miran para atrás pensando en que le van a decir o si le llaman para lo que sea, en definitiva las sinceras, aunque no se esté en lo cierto.

Las opiniones hipócritas, a mí, no me valen pero sé que son la gran mayoría aunque los hay que con sus verdades, opinan, que no son hipócritas y dicen lo mismo delante de un micro que detrás, que van por derecho.

Opinar sinceramente, no es insultar, no es de prepotente, no es de chulería, no es maldad, no es conveniencia, no es teledirigida, no es condicionada, si la opinión lleva estos ingredientes, no es opinión.

Sé que leyendo esta opinión son muchos los aludidos, pero en Huelva se sabe quién es quién y a los que doran la píldora se les conoce, a los que quieren estar en el poder se les conoce, a los que les cuesta por edad dar un paso al lado se les conoce, a los que se han aliado con el ex dictador se les conoce, a los que han peloteado al innombrable se les conoce, a los que no tienen necesidad de figurar se les conoce, a los que les gusta el palco se les conoce, nos conocemos todos.

Opino así porque se de las opiniones detrás de un micro detrás de una cámara, detrás de una hoja y cuando los leo, veo y escucho, paso página, cambio de canal y bajo la voz. Por eso solo me rodeo de personas honestas, sin hipotecas de opinión, con sus verdades, sin intereses, transparentes y sinceras. En el camino fueron muy pocos los que me defraudaron y casi que no me siento defraudado porque sabía que si no daban la entrada daban la salida. También habré defraudado a muchos pero no podrán decir nunca que mi opinión no es mi verdad, que no es hipócrita, que es casi justa, que es transparente, que es sincera, aunque esté equivocado, pero digo lo mismo aquí que allí.

Si alguien se siente aludido, es buena señal, porque se identifica con éste perfil, porque de verdad que no pienso en nadie y pienso en todos, aunque pensándolo bien y siendo sincero, imagino quien se puede sentir aludido.

PD: Recuerden que yo de esto no entiendo aunque son ya 17 años aquí y os aseguro que da tiempo de saber quién es quién.

PD2: Las opiniones no siempre deben de ser negativas, las positivas también deben de decirse y cuando se dicen no es adular gratuitamente, es opinar sobre verdades demostradas.

PD3: Insisto en resaltar que muchos dicen su verdad y la defienden con sus razonamientos, esas opiniones son respetables aunque no las comparta. Las interesadas, no.

PD4: Dicen que los niños y los borrachos siempre dicen la verdad, como no soy niño ni borracho pues igual, con mi verdad, falto a la verdad opinando, pero no creo, aunque me abro para cambiar de opinión.

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